domingo, 22 de noviembre de 2009

El surgimiento de la educación superior para indígenas de ayer y hoy

Por: Cynthia Rodríguez de Jesús

No es de sorprender que, desde los inicios, el tema de la educación superior haya sido desarrollado en conjunto con el discurso de la cultura nacional mexicana. Podemos imaginar a Justo Sierra o a José Vasconcelos declamar entre bellas alegorías y metáforas a favor de la universidad y las bondades que esta traería a quienes conformamos México; los mestizos. Sin embargo, (y tampoco es para asombrarse) se excluyeron de estas instituciones -lugar para las fiestas del progreso y el nacionalismo- a los indígenas.

A través de la historia de la educación pública, los detentadores de ésta han tocado el tema de los indígenas únicamente en tres niveles; primaria, secundaria y carreras técnicas referentes a la educación indígena , olvidando el nivel superior pues se consideraba que no lo necesitaban, pues consideraban que si los indígenas apenas podrían aprender el idioma castellano, no era posible apoderarse de conocimiento científico y universitario. Sin embargo, ésta no fue olvidada del todo, pues hay dos épocas en que la educación superior para indígenas fue y es desarrollada; la primera es la recién establecida colonia y la segunda en el periodo actual.

Para el primer caso, en 1573 se crea el Colegio de Santa Cruz de Tlatelolco, que tenía como objetivo criar la futura nobleza novohispana que fuera capaz de administrar las tierras recién santificadas . Para ello se eligieron a los jóvenes de la nobleza indígena que representaban para sus pueblos la autoridad. Podían realizar estudios superiores, como; filosofía, teología, lógica y latín. Aquí se forjaron los primeros clérigos indígenas. Sin embargo, el proyecto no llegaría más allá de 15 años, pues, por un lado, los descendientes de españoles no apoyaron la institución y por otro lado los mismos indígenas se negaron a ejercer el voto de castidad .

A este proyecto educativo (o evangelizador) se sumaron al poco tiempo otros, como; el Colegio de San José de los Naturales. Posteriormente la orden de los jesuitas inauguró el Colegio de San Gregorio, destinado a la educación de los indígenas que pudieran hablar castellano y tuvieran conocimientos de latín. En estas sedes los indígenas nobles se les permitía escribir sobre las culturas prehispánicas y ser instruidos en la lengua indígena (pues los religiosos se esmeraron por conocer las lenguas prehispánicas), al mismo tiempo se ilustraron sobre los conocimientos occidentales y los utilizaban para el beneficio de sus comunidades indígenas a condición de su conversión a la fe católica.

La segunda época, nos remite a la actualidad, en dónde la educación superior es disfrutada por una pequeña fracción de la población mestiza; sólo el 10% , de esta, ya de por sí reducida cantidad, el 1% proviene de alguna etnia indígena. En respuesta a estas alarmantes cifras, son las organizaciones indígenas quienes consideran pertinente crear las primeras universidades para indígenas ; en Sinaloa se da apertura en 1998 la Universidad Indígena de México, tiempo después, en Sonora, los Yaquis harían lo mismo, para el año 2000. Estados con mayor densidad indígena, como Oaxaca, Chiapas, Guerrero y Yucatán se desarrollaron universidades para indígenas, unas como resultado de la inconformidad del trato marginal y otras como necesidad material y afán reconciliador. Lo interesante de estos innovadores proyectos (entre otras cosas) es que son el reflejo de una coyuntura tanto social como política para los pueblos indígenas, en los que influyen diversos factores, aquí señalare sólo dos: el demográfico y político.

En el primero, la transformación de datos cuantitativos de la población indígena ha crecido a cifras considerables, pues en el año de 1990 los indígenas representaban el 7% de la población total del país, para 2001 se estimó que esta población representa el 13.5% . La demanda de servicios y niveles de organización se han acrecentado.

El segundo factor está referido a los movimientos sociales, como el gastado Ejercito Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) o la Policía Comunitaria de Guerrero, que ha tomado un papel protagónico en las demandas por los derechos a la cultura y la educación indígena, cuestión que fue uno de los puntos importantes a discusión en los encuentros de San Lazaro.

Frente a las presiones y el crecimiento de proyectos educativos autónomos a las instituciones gubernamentales, la recién nacida Coordinadora General de Educación Intercultural y Bilingüe (CGEIB) de manera apresurada decide la creación de diez universidades interculturales, que estarían ubicadas en zonas con alta densidad indígena, pero sobre todo en lugares donde la efervescencia por la autonomía indígena resonaba con fuerza .

Estas sedes fueron aglutinadas en un proyecto llamado: La Red de Universidades Interculturales, cuyo objetivo está centrado en la profesionalización de los jóvenes indígenas, para que éstos a su vez germinen proyectos en las comunidades a las que pertenecen y de esta manera incentivar el desarrollo de las regiones y por supuesto de la nación. El problema esta justamente de qué tipo de desarrollo estamos hablando –para qué y para quien. Esta misma cuestión ya se había planteado en la época de la colonia en el Colegio de Santa Cruz de Tlatelolco -aunque no con los matices que ahora existen- pues la educación para indígenas puede representar o bien un giro hacia el desarrollo autónomo o de la asimilación mediante la educación.

Estos dos proyectos de educación para los pueblos indígenas, aunque separados por poco menos de 500 años, convergen en que las bases para el surgimiento de las propuestas para la educación superior para indígenas, responde básicamente al interés por la asimilación de los indígenas en el mundo ya sea colonizado o globalizado. Sin embargo, actualmente existen diversas propuestas propias de las comunidades indígenas que se desarrollan en torno a la reivindicación de los pueblos indígenas y la autonomía, olvidando el asistencialismo del gobierno, cada año, se crean más sedes alternas para los indígenas. En los próximos años se podrán ver los resultados de estos esfuerzos que hasta pintan un futuro incierto, tal como hace 500 años.

4 comentarios:

  1. Estimada Cynthia:

    ¡Qué bueno que inauguramos ya el blog! Seguro será el primer ensayo de muchos y que los disfrutaremos por un largo tiempo. Te mando mis comentarios sobre el tuyo en primer lugar. Saludos afectuosos.

    Definitivamente se nota el trabajo y lo mucho que lo has pulido. Felicidades. Tengo una propuesta: El tema central, lo relativo a la universidad intercultural se toca apenas. ¿No crees que valdría muchísimo la pena ahondar en su concepto, y sus bondades, si es que consideras que las tiene? Me refiero en concreto a tu personal apreciación. En el ensayo se limita a una frase, del todo contundente y reveladora, pero que deja al lector con la responsabilidad de una interpretación sobre si valen o no la pena éstas instituciones. La frase en concreto es "...la educación para indígenas puede representar o bien un giro hacia el desarrollo autónomo o de la asimilación mediante la educación". La interpretación en un sentido o en otro por tu parte, considero, sería la que permitiría al ensayo tener una tesis. ¿Te parece que les da autonomía o que los asimila al resto del mundo? Allí lo importante de tu definición. Y del ensayo, que hasta el momento no se compromete, sólo expone.

    Personalmente me es muy doloroso el término indígena, cualquiera que sea su sentido. Considero que antes que ningun adjetivo debemos emplear el término de mexicanos, y la percepción primera que tengo sobre éste tipo de universidades es que preservan, pero que también excluyen. Cualquier mexicano en éste momento, por ley tendría derecho a aspirar a un empleo, a comprar lo que se quiera, por ejemplo un automovil, a usar la red para comunicarse, gozar de una pensión para la vejez, por hablar de lo menos y sólo de ejemplos. ¿La universidad intercultural lo facilita o lo posterga ? ése es el tema que pienso, debería aumentarse en un próximo complemento del ensayo. ¿ Cómo lo percibes tú?. Nuevamente saludos y felicidades. Envío a continuación mis comentarios sobre el ensayo de María Luisa.

    Un detalle más. No hubo, en el estricto sentido, frailes indígenas. Lo consideraron un peligro. La fuente mencionada ¿Lo dice tácitamente? ¿O lo menciona cómo primeros egresados de un experimento que luego no pudo ser continuado y se quedó en buenos propósitos?. Te prometo ampliar las fuentes de mi aseveración, pero hasta el momento, refiriendome en mis primeras consultas bibliográficas al padre Mariano Cuevas, fuente principal de la historia del catolicismo en México, no he encontrado referencias que hablen de sacerdotes nativos en el término en el que en el siglo XVI éstos se concebían, y mira que hubieran sido siempre bandera contra las barbaridades que ya conocemos de los primeros años de la conquista. Seguimos.

    Antonio de Jesus Fuentes

    ResponderEliminar
  2. Estimado Antonio,

    Que alegria volver a leerte. Primero comenzare con la inquietud sobre el Colegio de Tlatelolco. Las fuentes que uso son

    1) Ttesis de licenciatura de historia sobre este colegio titulada: Historia de la Educación Superior para Indígenas en México; el caso de las propuestas curriculares de la UPN,
    2) a su vez los autores de esta se basan en un escrito: Borgia Stechk, Francisco. El primer Colegio de America: Santa Cruz de Tlatelolco. México, Centro de estudios Franciscanos, 1944.
    3) por último: Elisa Ramírez Castañeda. La educación indígena en México.
    Estas son las dos referencias en las que me baso.

    Por otro lado, se mencionan que las opiniones sobre admitir al indio al estado sacerdotal eran muy diversas. Según Borgia las posturas eran dos; la primera, era de una minoría de españoles que se oponia a la admisión del indio al colegio, pues se consideraba que esto perjudicarian su alma y por otro lado representaba una amenaza para el dominio de los españoles. Se menciona que esta oposión era representada por una minoria. Por otra parte, se encontraban los que estaban a favor de la educación del indigena, Borgia menciona que era la mayoría por una razón importante: "según el deseo de los españoles, los hijos de los caciques, deberían un día encargarse del gobierno de las comunidades cristianas, lo cual les exigía una preparación intelectual y moral especiales. De ahí qe los primeros frailes se dedicasen tan particularmente a la educación de los jóvenes de la aristocracia indígena" (Borgia; 17)

    La formación de los sacerdotes de futuros lidieres indígenas que fungieran como maestros de la fe cristiana en las comunidades era seductora para los hijos de españoles que serían los futuros administradores. Por ello en un inicio fue apoyada la idea. Es posteriormente cuando se solicita la creación de la universidad de mexico para españoles y en 1541 cuando Jerónimo López denuncia esta institución que torcia la fe cristiana. A partir de aqui, fueron retirados poco a poco los estudios, planes, etc. hasta quedar sólo el edificio.

    En cuanto a la opinión propia de lo que pienso sobre las Universidades interculturales, tengo una postura y es en la que trabajo en mi tesis, pero aun no esta acabada. Espero pronto poder hacer una segunda parte del ensayo.

    Te agradezco mucho tus comentarios, para mi son muy valiosos.

    Te mando un abrazo y esperamos tu ensayo.

    Cynthia

    ResponderEliminar
  3. Hola, Cynthia, perdona que no haya hecho la crítica a tu ensayo antes, pero es que he tenido bastante trabajo. Mira, este ensayo me parece mucho mejor que la primera versión que presentaste, porque me explica ya lo que es esto de la universidad intercultural, pero tiene razón Antonio al decir que faltó una apreciación más tuya acerca de estos intentos de asimilar al indígena a la cultura mestiza. Pero definitivamente, estos esfuerzos por integrarnos en una nación pluricultural han sido insuficientes y creo que además, han sido tomados a la ligera por el gobierno, que debería apoyar en mayor grado esta necesidad de equidad racial y cultural. Muy buen ensayo, te mando un abrazo y ojalá podamos vernos pronto.
    Ma. Luisa

    ResponderEliminar
  4. Luego: He checado cómo te dije, la posibilidad de que hubieran existido frailes mexicanos al principio de la conquista, y lamentablemente mis indagatorias me llevan a la conclusión de que no. No existieron. Un brevísimo resúmen:

    1.- El colegio de Santa Cruz Tlatelulco ( a la manera antigua), inicío en 1533, y sus objetivos primeros se continuaron, con altas y bajas, hasta 1572. Continuó con cambios.

    2.- Paulo III, Papa en el periodo de los primeros años de dominación española, emitió bula papal reconociendo hasta 1537 inteligencia racional de los habitantes americanos. No es creible que pudieran egresar colegiales superiores antes de ésta fecha.

    3.- Hubo en ése periodo, tres concilios mexicanos que definieron a la iglesia católica española su posición ante los nuevos conversos. El primero, promovido por Zumarraga en 1555, se declara apenas, la licitud de la entrega de comunión a los naturales y los negros. Si no podían recibirla, tampoco podian darla.

    4.- El segundo concilio mexicano, 1565, promovido por el segundo obispo, Motufar, prohibió que los naturales tuvieran sermonarios o impresos tomados de la biblia. Se les prohibío interpretar cualquier texto religioso distinto a la biblia, condición imposible para un estudiante, preparado para dudar. Menos para un fraile que pudiera dar misa.

    5.- El tercer concilio, por Mayo de Contreras en 1585, prohibió al tribunal del santo oficio, enjuiciar a los nuevos conversos. Se les consideró incompatibles con las normas de un católico regular, incluyendo su aceptación en órdenes religiosas.


    6.- En ninguna de ellos, se permitió que les diera instrucción religiosa tendiente a evengelizar, facultad exclusiva de los frailes. Se limitó a los temas expuestos.

    7.- Específicamente, Gerónimo de Mendieta (Historia Eclesiástica Indiana), aclara que tal acción era imposible, toda vez que la propia iglesia daba cómo requisito indispensable para ser fraile, ser católico en cuarto grado (generación), para poder ser fraile. (libro IV, capítulo XII, pag 101, FM/299.292/M43, biblioteca de México).

    Éste libro, en particular, tiene numerosos ejemplos (con nombres), de nuevos conversos que murieron en la espera de la oportunidad de ser aceptados cómo frailes, a pesar de sus grandes méritos cristianos, y se les permitió cuando más, formar parte del servicio más humilde de la órden (donados), sin nunca darles los hábitos, incluirlos en la congregación, y mucho menos permitirles dar misa. Se menciona también que algunos de ellos, hablaban latin, señal de que la educación secular en cambio, sí les estaba permitida.

    La secuencia de la educación religiosa en México, está perfectamente descrita en éste libro, y cómo alguna ves te comenté, el "Historia de la iglesia católica de México", de Mariano Cuevas, quien tampoco menciona ésa posibilidad, es la guía oficial de la iglesia mexicana respecto a la historia.

    Te recomiendo también, para un entorno de la influencia religiosa en ésos años, a Julio Jiménez Rueda con su " Herejías y supersticiones en la Nueva España (los heterodoxos en México)", FM/273/J55. Interesantísimo.

    Si bien las conclusiones son mías, no dudo que llegarás a las mismas si tienes la oportunidad de leer por lo menos ésta brevísima bibliografía, pero que puede ampliarse con las crónicas de otros frailes.

    Afortunadamente, en el fondo reservado, o en el fondo México, abundan los libros relativos al periodo, pero elegí para tí, los que específicamente tocan el tema.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar